Mucha gente planta el Rastro en su sábado de Madrid y llega a la Ribera de Curtidores para encontrarse una calle en cuesta con tiendas abiertas y ni un solo puesto montado.
El mercadillo del Rastro es una autorización municipal con día y hora fijos, no un ambiente que la ciudad tenga puesto de forma permanente. Fuera de esa ventana, lo que queda son los comercios y los anticuarios de la zona, que son otra cosa. El Ayuntamiento de Madrid autoriza 1.200 puestos los domingos y festivos de 9:00 a 15:00, en la plaza de Cascorro y su entorno, y el montaje empieza a las 8:00.
¿A qué hora abre el Rastro de Madrid? El Rastro se celebra los domingos y festivos de 9:00 a 15:00, con 1.200 puestos autorizados por el Ayuntamiento de Madrid en la plaza de Cascorro y su entorno. El montaje empieza a las 8:00. Entre semana abren las tiendas y los anticuarios de la zona, pero ningún puesto callejero.
El horario oficial son seis horas, y hay dos más de trasiego
El mercadillo abre de 9:00 a 15:00, todos los domingos y todos los festivos, según el horario que el Ayuntamiento publica para el Rastro. Ese es el intervalo en el que se puede comprar, y también el único en el que la calle está cortada al tráfico y ocupada por los puestos.
Alrededor hay dos horas que no son de venta pero sí de calle tomada. El montaje se hace de 8:00 a 9:00 y la retirada de 15:00 a 16:00. Llegar a las 8:30 no adelanta nada: no hay género a la vista y los vendedores están descargando.
La consecuencia práctica es que la ventana útil empieza a las 9:00 y no antes. Y como la retirada tiene su propia hora asignada, de 15:00 a 16:00, el cierre no es una difuminación progresiva sino un plazo con final marcado por la autorización municipal.
Los festivos cuentan igual que los domingos
La autorización municipal se refiere a «domingos y festivos», y eso incluye los festivos que caen entre semana. Un 1 de mayo en jueves o un 15 de agosto en viernes tienen mercadillo, con el mismo horario de 9:00 a 15:00 y el mismo número de puestos.
Es la única excepción real al «solo los domingos» con el que suele resumirse el Rastro, y cambia bastante la planificación de un viaje corto: un puente de tres días puede tener dos jornadas de mercadillo en lugar de una, si uno de los días intermedios es festivo.
Conviene mirar el calendario laboral de la ciudad antes de dar por perdido el Rastro. Madrid suma a los festivos nacionales y autonómicos dos locales propios, San Isidro el 15 de mayo y la Almudena el 9 de noviembre, y ambos entran en la misma regla.
Mil doscientos puestos y una veintena de calles
Son 1.200 puestos los que el Ayuntamiento autoriza, una cifra que explica por qué el recorrido no cabe en una sola calle. El eje es la Ribera de Curtidores, que baja desde la plaza de Cascorro, pero el mercadillo se derrama por las transversales.
Las vías que ocupa incluyen San Millán, Embajadores, Encomienda, Amazonas, la plaza General Vara de Rey, Rodrigo de Guevara, Mira el Río Alta, Carlos Arniches, Bastero, Carnero, el callejón del Mellizo, San Cayetano, Fray Ceferino González, Mira el Sol, la Ronda de Toledo, la plaza Campillo del Mundo Nuevo y Maldonadas. Todas están en el barrio de Embajadores, distrito Centro.
Esa dispersión importa para orientarse. El mercadillo no se recorre en línea recta bajando la Ribera de Curtidores: la mitad de las vías autorizadas son transversales y plazas que salen de ese eje, y varias de ellas —el callejón del Mellizo, Mira el Río Alta, Rodrigo de Guevara— no se ven desde la cuesta principal.
Un puesto del Rastro mide como máximo tres metros
La ordenanza que regula la venta en el Rastro, aprobada por el Pleno el 26 de octubre de 2000 y publicada en el BOCM del 13 de noviembre de 2000, fija hasta las medidas de cada tenderete.
Un puesto tiene una longitud mínima de 1 metro y máxima de 3 metros, y la altura total no supera los 2,5 metros. Las superficies autorizadas son de 1×2, 2×2 y 3×2 metros en las calles que lo permiten, y de 1×1, 2×1 y 3×1 metros en el resto. La estructura tiene que ser tubular y desmontable, con toldo opcional.
No es un detalle burocrático: explica la forma física del mercadillo. Las calles anchas admiten el doble de fondo, así que la Ribera de Curtidores tiene puestos con género apilado y las transversales estrechas tienen mostradores de un metro de fondo. También explica por qué todo desaparece en una hora: nada de lo que hay allí es fijo.
Ir en coche depende de la etiqueta ambiental
El Rastro está dentro del perímetro de la ZBEDEP Distrito Centro, que abarca los barrios de Palacio, Embajadores, Cortes, Justicia, Universidad y Sol. Un vehículo con etiqueta B o C no puede atravesarla, y uno sin etiqueta no entra en ningún caso.
La excepción para los B y C es el destino. Sí pueden entrar si van a un aparcamiento adherido al sistema de gestión de permisos o a una reserva de estacionamiento del interior. La sanción por acceder sin derecho es de 200 €, reducida a 100 € por pronto pago.
Las vías del perímetro sí son de libre circulación, y la Ronda de Toledo es una de ellas, lo cual crea una confusión razonable: se puede circular por la ronda que bordea el mercadillo y no se puede bajar por la calle que sale de ella. La distinción entre la ZBE general del municipio y estas zonas de especial protección está desarrollada en qué separa la ZBE de las dos ZBEDEP, y el mapa completo de qué coches entran en cada una, en la guía de acceso a Madrid en coche.
Para un vehículo de matrícula extranjera el problema es anterior, porque la DGT no le expide distintivo ambiental y el Ayuntamiento no publica procedimiento para turistas. El caso está detallado en qué pasa con una matrícula extranjera en la ZBE.
Llegar en metro sale más barato que aparcar
Las tres estaciones que dejan a pie de mercadillo son La Latina, Puerta de Toledo y Embajadores, todas dentro de la zona A. Un billete sencillo de metro en la zona A cuesta entre 1,50 € y 2,00 € según el número de estaciones del trayecto, y el de diez viajes sale a 7,30 €, con las tarifas que publica el Consorcio Regional de Transportes.
Puesto al lado de una hora de aparcamiento en el centro, la comparación no admite discusión, y además evita el problema de la etiqueta. El desglose de tarifas está en cuánto cuesta un billete de metro en Madrid, y la elección entre billete suelto y abono, en la guía de transporte público de Madrid.
Las tres estaciones están en líneas distintas, y eso da margen para elegir. La Latina y Puerta de Toledo son de la línea 5; Embajadores enlaza la 3, la 5 y el Cercanías. Quien venga desde Atocha o desde Chamartín llega en tren de Cercanías hasta Embajadores sin cambiar al metro.
Las calles del Rastro están en Embajadores, el barrio oficial sobre el que se apoya lo que se llama Lavapiés. Para comprar comida el circuito es otro, con horario propio por puesto, en los mercados municipales.
Los aseos que aparecen esos domingos son desmontables y se retiran al terminar, así que no cuentan entre los 130 baños públicos fijos de la ciudad, que cuestan 0,10 € y abren las 24 horas.
El Rastro es uno de los 33 mercadillos de la vía pública que autoriza el Ayuntamiento, y el único que llega hasta las 15:00 los domingos y festivos: los otros 32 cierran casi todos a las 14:00.
Preguntas frecuentes sobre el horario del Rastro de Madrid
¿A qué hora abre y cierra el Rastro de Madrid?
De 9:00 a 15:00, los domingos y los días festivos. El montaje de los puestos ocupa la hora previa, de 8:00 a 9:00, y la retirada la hora posterior, de 15:00 a 16:00.
¿El Rastro abre los sábados?
No hay puestos callejeros los sábados. Entre semana abren las tiendas y los anticuarios establecidos en la zona de la Ribera de Curtidores, pero el mercadillo autorizado por el Ayuntamiento solo se instala domingos y festivos.
¿Cuántos puestos tiene el Rastro?
El Ayuntamiento de Madrid autoriza 1.200 puestos. Se reparten por la plaza de Cascorro, la Ribera de Curtidores y una veintena de calles del barrio de Embajadores, en el distrito Centro.
¿Se puede ir al Rastro en coche?
El Rastro está dentro de la ZBEDEP Distrito Centro, donde los vehículos con etiqueta B o C no pueden circular de paso. Sí pueden entrar para aparcar en un aparcamiento adherido al sistema de gestión de permisos.
¿El Rastro abre los festivos que caen entre semana?
Sí. La autorización municipal del Ayuntamiento de Madrid cubre domingos y festivos por igual, así que un festivo en martes tiene mercadillo con el mismo horario de 9:00 a 15:00 y los mismos 1.200 puestos. Entran también los dos festivos locales, San Isidro y la Almudena.
Seis horas, 1.200 puestos y una ordenanza del año 2000 que decide hasta lo que mide cada tenderete de la cuesta.