La pizarra de la puerta parece una obligación legal y hace dieciséis años que no lo es. La ordenación turística de restaurantes de 1965 obligaba a servir un menú con entremeses, sopa o crema, un plato de pescado, carne o huevos con guarnición, postre y pan con un cuarto de litro de bebida. El Real Decreto 39/2010, de 15 de enero la derogó, y hoy la obligación solo sobrevive en Aragón, Asturias y Navarra.
¿Es obligatorio el menú del día en Madrid? No. El Real Decreto 39/2010, de 15 de enero derogó la ordenación de restaurantes de 1965 que lo imponía, y la obligación solo sigue viva en Aragón, Asturias y Navarra, para restaurantes de menor categoría. En la Comunidad de Madrid ningún restaurante tiene que ofrecerlo, y no existe definición legal de qué platos ni qué bebida incluye.
El menú del día es una fórmula comercial de precio cerrado con varios platos a elegir, sin definición legal vigente en la Comunidad de Madrid desde que la norma estatal que la fijaba quedó derogada. Que cada casa decida qué entra y qué se cobra aparte no es una picaresca, es lo que ocurre cuando desaparece la norma y nadie la sustituye. La derogación llegó con el Real Decreto 39/2010, de 15 de enero, empujada por la directiva 2006/123/CE, y desde entonces el turismo es competencia autonómica.
Qué obligaba la norma de 1965 y qué queda de ella
Conviene leer la composición original, porque es de donde viene la expectativa de todo el mundo aunque ya no obligue a nadie.
| Grupo | Lo que fijaba la norma de 1965 |
|---|---|
| Primero | Entremeses, sopa o crema |
| Segundo | Pescado, carne o huevos con guarnición |
| Postre | Fruta, un dulce o queso |
| Acompañamiento | Pan y un cuarto de litro de vino del país, cerveza, sangría u otra bebida |
De esa lista no queda nada exigible en Madrid. Lo que queda es la costumbre, y por eso un menú de dos platos con pan y bebida sigue siendo lo que la mayoría espera encontrar aunque nada lo imponga.
Por qué se derogó, y quién decide ahora
La respuesta explica también por qué la regla no es la misma en toda España, que es la parte que más confunde.
La ordenación de 1965 sobrevivió hasta que la directiva europea 2006/123/CE obligó a revisar la legislación turística, y el Real Decreto 39/2010 la derogó. Desde la Constitución, el turismo es competencia de las comunidades autónomas, así que cada una decidió por su cuenta. La mayoría eliminó la obligación; Aragón, Asturias y Navarra la conservaron para los restaurantes de menor categoría.
Qué significa esto al sentarse a comer en Madrid
La consecuencia práctica no es que el menú vaya a desaparecer, sino que su contenido no se puede reclamar por norma.
Sin definición legal, cada casa fija cuántos platos hay por grupo, si el pan entra en el precio, si la bebida es una consumición o una botella, y si el café cuenta como postre o se factura aparte. Preguntarlo antes de sentarse no es desconfianza, es la única forma de saberlo, porque no hay un contenido mínimo al que agarrarse.
Eso también explica el llamado medio menú, primero y postre o segundo y postre, que existe precisamente porque nadie impone una estructura fija.
Dónde encaja el menú del día en el horario de Madrid
El menú es un producto de mediodía, y ahí choca con el reloj de la ciudad, que es lo que descoloca a quien llega de fuera.
La franja de comida en Madrid se concentra a partir de las 14:00, según dónde comer en Madrid y a qué hora, y la cena no empieza antes de las 21:00, según dónde cenar en Madrid. El menú del día casi nunca se sirve de noche, así que quien lo busque tiene que comer en horario local.
Qué no es un menú del día
Tres cosas que se confunden con él y se rigen por otra lógica, o por ninguna.
El cocido madrileño se sirve en su propio formato de vuelcos y a su precio, según dónde comer cocido en Madrid. Las casas de comidas centenarias trabajan con carta y no siempre con menú, según las casas centenarias de Madrid. Y en los mercados municipales cada puesto fija su propio horario de cocina, según los mercados municipales de Madrid y el Mercado de San Miguel.
Cuánto pesa el menú en el gasto de un viaje
Como el precio no está regulado, la única forma honesta de presupuestarlo es contar el resto del día, que sí tiene cifras fijas.
El transporte de una jornada va de 1,50 a 2,00 € por trayecto en metro, según el precio del billete de metro, y el conjunto de un fin de semana está calculado en el presupuesto de un fin de semana en Madrid. Si el día incluye museo, conviene cruzarlo con los museos gratis de Madrid, porque la franja gratuita suele caer justo después de comer.
Preguntas frecuentes sobre el menú del día en Madrid
¿Es obligatorio el menú del día en Madrid?
No. La ordenación turística de restaurantes de 1965 que lo imponía quedó derogada por el Real Decreto 39/2010, de 15 de enero. El turismo es competencia autonómica y la Comunidad de Madrid no mantiene esa obligación para ningún restaurante.
¿Dónde sigue siendo obligatorio el menú del día en España?
Solo en Aragón, Asturias y Navarra, y allí para los restaurantes de menor categoría. El resto de comunidades autónomas eliminó la obligación al asumir la competencia turística, así que fuera de esas tres es una decisión comercial.
¿Qué tenía que incluir el menú del día cuando era obligatorio?
La norma de 1965 fijaba entremeses, sopa o crema de primero; un plato de pescado, carne o huevos con guarnición; un postre de fruta, dulce o queso; y pan más un cuarto de litro de vino del país, cerveza, sangría u otra bebida.
¿Por qué el pan o el café se cobran aparte en unos sitios y en otros no?
Porque no hay norma que lo decida. Al no existir definición legal del menú del día en Madrid, cada casa fija qué entra en el precio y qué se factura aparte, y por eso el pan, la bebida y el café varían de un local a otro.
¿Puede un restaurante cambiar el menú del día de un día para otro?
Sí, y por eso se llama del día. Sin obligación de ofrecerlo tampoco hay obligación de mantener una composición fija, así que el número de platos por grupo y lo incluido en el precio pueden cambiar entre semana y fin de semana.
Lo que sostiene el menú del día en Madrid no es una norma, es que se sigue vendiendo.